El interés de las compilaciones y exégesis de relatos míticos de la literatura griega viene marcado, en gran medida, por su recepción en la Antigüedad y en la Edad Media: no sólo sirvieron como materiales didácticos y moralizantes, sino que se convirtieron en fuentes de incalculable valor para poetas, historiadores y estudiosos. La sucesión y retroalimentación entre colecciones mitográficas revela el gusto por este tipo de materiales y nos ayuda a evaluar de manera más precisa cómo la confección de unas influenciaba la redacción de otras posteriores. El objetivo de Mythographica Graeca. Transmisión, textos y contextos, editado por Minerva Alganza Roldán y Álvaro Ibáñez Chacón, pretende abordar aspectos desatendidos o novedosos en los estudios mitográficos, tal y como se adelanta en la presentación. Los trece capítulos que siguen se proponen ahondar en la transmisión manuscrita de estas colecciones, aportando información codicológica, analizando sus historias editoriales y trazando vínculos entre productos de un mismo contexto literario y cultural.
Jordi Pamiàs inicia el volumen con un capítulo de carácter transversal, que comprende unas consideraciones preliminares sobre los prejuicios, en parte influenciados por escoliastas y comentaristas, que han existido en la tradición académica sobre los primeros textos mitográficos: textos de carácter puramente anticuario y completamente dependientes de Homero o Hesíodo. En estas diez páginas se adopta una nueva visión del espacio geográfico como parte de la identidad humana y se apela a la interconexión entre mitos locales a través de la genealogía: la identidad griega se conforma a partir de los elementos nodales que unen una red descentralizada.
La siguiente contribución, a cargo de Joan Pagès y Nereida Villagra, abarca el estudio de la transmisión del Mythographus Homericus, cuyas variantes textuales han mediatizado la concepción de algunos personajes, como es el caso de Egialea. Algunos escolios, conscientes de que su versión entra en contradicción con la caracterización homérica, justifican el retrato de la «fiel» esposa de Diomedes como una adúltera añadiendo la intervención de una ofendida Afrodita. El estudio de Pagès y Nereida Villagra no sólo ilustra la complejidad de la transmisión textual de estos textos, sino que manifiesta que el proceso de copia no era mecánico y que en él podían intervenir factores políticos o históricos.
En el tercer capítulo, Johanna A. Michels se propone una actualización de la transmisión textual de la Bibliotheca del Pseudo Apolodoro, debido a que las últimas ediciones críticas no contemplaban el estudio de diversos testimonios directos e indirectos y contenían asunciones erróneas sobre los Epitome Vaticana. Por ello, la autora hace un repaso por los principales hitos en la transmisión textual y tradición editorial de la Bibliotheca y ofrece un stemma codicum actualizado (aunque no un stemma codicum omnium, todavía pendiente). Michels declara que, hasta que no se complete la investigación sobre testigos directos, indirectos y epítomes de la Bibliotheca y se aclare el lugar de diversos mss. en el stemma, no será posible obtener una edición completa y actualizada.
A continuación, Stefano Acerbo acomete el estudio de los Epitome Vaticana y los Fragmenta Sabbaitica y defiende su independencia autorial. El autor expone que estas colecciones de extractos (que no epítomes) no eran trabajos preparatorios de un comentario escolástico, sino obras mitográficas independientes. A pesar de partir del texto de Apolodoro, tanto los Epitome Vaticana como los Fragmenta Sabbaitica simplificaron y reorganizaron los pasajes mitológicos originales y, al abandonar la estructura genealógica y visión continua de la obra original, apostaron por ofrecer historias individuales que en ocasiones incurren en interpretaciones originales de la Bibliotheca.
Carlos A. Martins de Jesús pasa ahora a analizar la transmisión textual y recepción en la Antigüedad de las Glossae de Juan Tzezes a los Trabajos y Días, tomando como referencia el caso concreto de las Pléyades. La técnica de composición de Tzezes (recopilación de fuentes de diversas disciplinas) se vislumbra en sus comentarios sobre las obras de Proclo y Arato. La aparición de una edición de los Fenómenos de Arato que incluye los comentarios de Tzezes al episodio de las Pléyades ilustra la influencia de este tipo de obras y pone de manifiesto cómo la contribución de Tzezes se fosilizó en la tradición posterior.
En el capítulo de Juan Bautista Juan-López se defiende, a través de argumentos basados en la transmisión textual y la coherencia interna de los textos, la autoría de Juan Pediasimos de unos escolios a Hesíodo y un grupo de epítomes de tratados menores de Miguel Pselo. El autor se sirve de la afinidad temática entre los escolios de Hesíodo y otros escolios de Juan Pediasimos como argumento para afianzar su hipótesis. También se incluye un pequeño listado de los mss. que recogen los diversos escolios, ya que según señala el autor las ediciones existentes no incluyen las variantes textuales de los mss. más antiguos conservados.
La contribución de Álvaro Ibáñez Chacón se centra en el ms. BC 1170 (Biblioteca de Catalunya) y atribuye a Juan Páez de Castro la autoría de la miscelánea de textos que conforma la primera parte del ms., en la que se incluyen extractos de la Biblioteca. Ibáñez Chacón hace referencia a la correspondencia entre Páez de Castro y Jerónimo de Zurita (al que tradicionalmente se ha atribuido la autoría de la miscelánea) y alude a la datación de los mss. disponibles en época del humanista y a la collatio de algunos de sus capítulos de carácter mitográfico para identificar las fuentes manuscritas de Páez.
A continuación, Eugenio Villa estudia la historia de la transmisión de la primera traducción al latín conocida del tratado mitográfico de Paléfato Sobre fenómenos increíbles. El autor identifica el Berg. MA 339 como fuente de la traducción a partir del stemma codicum y de algunas variantes textuales. La recepción de la traducción revela que la obra encajaba en los intereses generales de los círculos intelectuales de Roma en los siglos XV y XVI, sobre todo para la Academia fundada por Pomponio Leto.
Arnaud Zucker dedica su capítulo al método de composición del Violarium y a evaluar en qué medida sufrió Constantino Paleocappa la influencia de Paléfato (una de sus fuentes) en el tratamiento del mito. En el Violarium, Paleocappa yuxtapone la versión histórica del mito con la tradicional, eliminando la crítica que Paléfato hacía de las incoherencias de ciertos relatos, y prescinde de las referencias personales y reduce los giros léxicos originales para adoptar un tono más objetivo, centrándose en recopilar las diferentes interpretaciones alegóricas de los mitos como variantes de una misma historia. Zucker aprovecha para señalar que las obras de carácter enciclopédico tan frecuentes en la tradición erudita bizantina suponían realmente una «degradación» del conocimiento, ya que obviaban las intenciones y estructuras originales al priorizar una mera yuxtaposición de datos.
La sombra de Paléfato es alargada y se proyecta también sobre la siguiente contribución, a cargo de Minerva Alganza Roldán. La autora elabora una relación de los testimonios directos e indirectos de la obra de Paléfato y recorre cronológicamente los principales hitos de su tradición editorial, marcada por las circunstancias políticas y religiosas del contexto turco. Alganza Roldán señala que la obra mitológica de Paléfato no se empleó en territorios bajo control otomano para enseñar griego ni por el interés de sus relatos mitológicos, sino más bien por sus interpretaciones desmitificadas y pragmáticas de un contenido pagano, que casaban con los intereses no sólo de la ortodoxia religiosa sino de las élites ilustradas.
Las diferencias entre tres colecciones mitográficas del s. XVII que protagonizan el siguiente capítulo, firmado por Françoise Graziani, ilustran que la transmisión erudita no se limitaba a incluir escolios, sino que también actualizaba los principios de edición y traducción combinando diferentes enfoques temáticos (históricos, físicos, éticos …). La reedición en 1688 de los Opuscula mythologica physica et ethica, publicados anteriormente en 1671, lejos de ser una mera corrección de la obra original, buscaba unificar los contenidos aleatorios de la primera edición introduciendo un método comparativo. La ampliación y nueva disposición del corpus permitieron señalar la función hermenéutica de los relatos mitográficos y la analogía entre estos y la teología, la epistemología y la retórica. También dan cuenta de este cambio elementos tipográficos y visuales, como las portadas de ambas ediciones.
Charles Delattre es el encargado de cerrar el volumen con un enfoque más metodológico. El autor toma como ejemplo las Metamorfosis de Antonino Liberal para demostrar la aplicabilidad de CaMP (Catalogical Mythography and Paradoxography), una base de datos cuyas múltiples opciones de catalogación y lectura permitirán ahondar en las circunstancias codicológicas y funciones literarias de estas obras. Esta iniciativa, influenciada por nuevas perspectivas como el «material turn», pretende dar autonomía a la realidad material de los manuscritos y desterrar la concepción de estos textos como bloques rígidos y fijos. Partiendo de la transmisión manuscrita y editorial de las obras recopiladas, CaMP ofrece diferentes presentaciones dependiendo de las necesidades del lector moderno, contribuyendo a la revalorización no sólo del proceso de escritura sino también de la operación de lectura.
Los índices finales, en nuestra opinión, merecen mención aparte. El index nominum es muy completo y presenta una división tripartita: en él tienen cabida tanto los personajes mitológicos, como los autores y obras y los copistas, editores y traductores. El añadido de un index codicum es esperable teniendo en cuenta que uno de los aspectos fundamentales de la obra es la transmisión manuscrita, pero no por ello debemos celebrarlo menos: su clasificación geográfica por bibliotecas facilita enormemente su uso para quien quiera consultar estos materiales en las correspondientes bases de datos.
La especificidad de los temas expuestos alude a un público muy concreto: no tenemos en nuestras manos un manual introductorio ni un análisis divulgativo, sino una obra que requiere un conocimiento previo sobre la materia. Este dato resulta crucial a la hora de consultar el volumen, pero no debe suponer un gran impedimento. La concreción de las referencias bibliográficas (que abarcan no sólo monografías y estudios especializados, sino también ediciones críticas de referencia) alude a un corpus actualizado, que remite a las principales aportaciones en el estudio de los autores abarcados, pero que también rinde cuentas de los últimos avances metodológicos.
La extensión de los capítulos (probablemente limitada por tratarse de un volumen colectivo, derivado de las contribuciones de un congreso) puede suponer un obstáculo: algunos casos de estudio se beneficiarían de una descripción más exhaustiva que aportase también más claridad. En este sentido, la bibliografía referenciada al final de cada capítulo permite ahondar y obtener una visión más detallada de las cuestiones planteadas.
La elección de la secuenciación de los contenidos es más que acertada. Disponer las contribuciones siguiendo el orden cronológico de los propios textos o bien de sus transmisores, sin dejar de atender por ello a cuestiones más transversales o metodológicas, facilita la progresiva adquisición de familiaridad con las obras y como consecuencia permite seguir con mayor facilidad el hilo de la argumentación.
En resumen, el volumen cumple con los objetivos planteados por sus propios editores y participantes. Las contribuciones, al igual que sus objetos de estudio, comparten similitudes en contenido y metodología, pero cada una de ellas conserva su idiosincrasia. Podemos concluir que Mythographica Graeca ofrece una imagen representativa de la realidad mitográfica griega hasta ahora conservada.
Fuentes de financiación
⌅Este trabajo se ha realizado en el marco de un proyecto de tesis financiado por el programa estatal de Formación del Profesorado Universitario (FPU20/07145) del Ministerio de Universidades.